martes, 16 de abril de 2013

EL TERROR DEL PODER Y EL PODER DEL TERROR: PROTAGONISTAS DEL NAZISMO


Aquí tenéis alguno de los protagonistas de los política del terror nazi y sus símbolos para completar lo que hemos ido estudiando en clase y en el resto de artículos:


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Jerarcas nazis vinculados a la política de exterminio en los campos de concentración




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 SÍMBOLOS NAZIS






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Bandera nazi

Símbolo de las Secciones de Seguridad o Schutzstaffell (recuerda el poder del rayo solar o del rayo de Zeus)

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Símbolo de las SS Totenkopfwachsturmbanne (unidades cabeza de la muerte), brutales y sin piedad encargadas de los campos de exterminio:

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Teodoro Fernández

sábado, 13 de abril de 2013

EL GRAN DICTADOR: UNA PELÍCULA PARA ACERCARNOS AL NAZISMO

Esta magnífica película dirigida por Charles Chaplin en 1940 y protagonizada por el mismo entre otros grandes actores del momento es una sátira y una visión irónica de los totalitarismos fascistas utilizando sus elementos característicos pero dándoles la vuelta. 
En el filme vemos el magnifico uso que de la represión y la manipulación hace Chaplin para describir el régimen nazi. La obra tuvo una importante oposición desde el principio sobre todo de aquellos sectores filonazis en EEUU.
En el siguiente enlace tienes una ficha de trabajo sencilla para realizar después del visionado de la película:


Teodoro Fernández



jueves, 11 de abril de 2013

EL EJÉRCITO DE LAS POLIS

Los ciudadanos de la polis eran por definición guerreros, ya que tenían la obligación de luchar y defender por la ciudad de origen. Cada soldado debía pagarse su propio equipo. De esta forma se distinguía la posición social desde la caballería hasta la infantería pesada y ligera, en función de las armas que se utilizaban. Los más pobres participaban del ejército remando en las trirremes.

La vida militar ocupaba un lugar importante y los guerreros más valerosos eran considerados héroes. Morir en combate era un auténtico honor.


En Esparta los hombres consagraban su vida a la guerra y formaban la élite de la sociedad: los espartiatas, que luchaban con unos ciudadanos de segunda llamados periecos. Sus campos de cultivo eran explotados por los esclavos, llamados ilotas. Vivían en comunidad y entrenándose junto a los jóvenes hasta la edad adulta.

En Atenas, la ciudad de la democracia y la filosofía se había elegido a la diosa Atenea como protectora. Esta diosa además de la encarnar a la sabiduría (su símbolo es una lechuza) era una guerra y se la representaba con lanza y escudo.

El entrenamiento comenzaba a temprana edad con prácticas de boxeo y lucha. Cuando adquirían cierta edad usaban armamento.

Existían dos tipos de soldados: el hoplita y el peltaste.

El hoplita o lancero de infantería debía tener unas condiciones físicas importantes para portar el equipo que rondaba los 25 a 30 kilos. Portaba un casco que generalmente le cubría la parte posterior de la cabeza, las mejillas y la nariz, llamado casco corinto, que se remataba de penachos de colores vivos. La coraza que protegía el torso estaba formada por bandas de lino trenzada y era reforzada por placas de metal. La parte inferior de la pierna se defendía con grebas, a modo de espinilleras, llamadas cnémides y realizadas de metal flexible.
El armamento estaba formado por una lanza para el combate cuerpo a cuerpo, una espada corta recta o curva y un escudo redondo de madera reforzado con metal, abombado hacia afuera.
Aquellos que no tenían suficiente dinero manejaban el arco o la jabalina.

El peltaste apareció en el ejército de Atenas durante la guerra del Peloponeso y tenía un equipamiento ligero, para lograr una mayor movilidad. Vestía una falda corta de lana, se protegía con un pequeño escudo de mimbre, recubierto de cuero, en forma de luna creciente y portaba una lanza larga de madera provista de puntas de bronce en los dos extremos y lanzas a modo de jabalinas.


Los ejércitos griegos se organizaban en batallones llamados falanges. Algunas llegaban a tener dos kilómetros de largo, por lo que se necesitaban grandes espacios como campo de batalla.

El ataque se hacía a paso de carrera intentando ser los primeros en lanzar los proyectiles, antes que el enemigo. Se enfrentaban en filas cerradas, escudo contra escudo y posteriormente se libraba combate cuerpo a cuerpo. En el momento del ataque entonaba el "pean" un canto en honor a Ares, el dios de la guerra para que les concediera la victoria.
Falange hoplita

Teodoro Fernández